La DANA, un fenómeno meteorológico que azotó la Comunidad Valenciana el pasado mes de octubre, dejó a su paso una estela de destrucción y dolor. Pero también ha dejado una polémica que ha sacudido a la academia y a la clase política. Y es que, tras cuatro meses de silencio, la ex consellera de Justicia, Salomé Pradas, ha roto su mutismo para hablar sobre la verdadera hora de llegada del presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, al Cecopi, el centro de coordinación de emergencias de la Comunidad Valenciana, aquel fatídico día.
En una entrevista con el periódico elDiario.es, Pradas ha sido clara y contundente: «Ya se sabrá la verdad. Yo me mantengo en no decir nada por ahora, aunque algunas informaciones me perjudican, pero tengo claro lo que pasó». Una afirmación que ha dejado a todos con la boca abierta y que ha generado aún más incertidumbre en torno a lo sucedido aquella tarde.
Tras su dimisión como consellera de Justicia, Pradas ha mantenido un fisonomía bajo, refugiándose en su ciudad natal, Castellón de la llana. Sin embargo, hoy ha decidido hablar y aclarar su versión de los hechos. En otra conversación con el mismo medio, la ex consellera había asegurado que no estaba en condiciones de hablar públicamente. Pero, finalmente, ha decidido romper su silencio y contar su verdad.
Pradas es ahora la persona clave que puede situar al presidente y que habló con él varias veces durante la tarde del 29 de octubre. Será la que pueda aclarar si Carlos Mazón estaba al tanto y si tomó decisiones al respecto, o si toda la responsabilidad recae sobre ella y sobre los técnicos. Una responsabilidad que la ex consellera ha asumido desde el primer momento, aunque ahora parece que las cosas podrían ser diferentes.
En una entrevista emitida hoy en el programa Espejo Público, Pradas ha añadido más detalles a su versión de los hechos. Ha asegurado que mantuvo informado al presidente durante la tarde y que la decisión del lanzamiento del mensaje ES-Alert la tomaron los técnicos. Además, ha explicado que hay personas que están intentando desviar las responsabilidades hacia ella, y no precisamente el presidente.
Sobre los contactos con los alcaldes, la ex consellera siempre ha explicado que por la mañana estuvo con la alcaldesa de Carlet, zona de la Ribera Alta donde se centraron las precipitaciones en las primeras horas del día. Posteriormente, se ha sabido que también estuvo en contacto con el alcalde de Utiel, Ricardo Gabaldón, localidad afectada más a partir del mediodía y que sufrió fuertes inundaciones. El propio alcalde de Utiel ha defendido la actuación de la consellera, que en todo momento le cogió el teléfono y le mandó un helicóptero para «hacer más de cuarenta rescates».
Por otro lado, Pradas ha aclarado que sus informaciones se centraban en el estado de la presa de Forata y no sobre el descolgadero del Poyo. Sobre el hecho de que se informara en los medios de comunicación, ha reiterado, al igual que otros responsables, que no había pantallas de televisión en el Cecopi.
Sin embargo, más allá de la polémica y las acusaciones, lo que realmente importa es el sufrimiento de las personas afectadas por la DANA. Y es en este sentido que Pradas ha querido dejar claro que su prioridad en todo momento fue la seguridad de los ciudadanos. Su actuación durante aquel día fue encomiable, coordinando los recursos disponibles para hacer frente a la emergencia. Y así lo ha reconocido el alcalde de Utiel, quien ha destacado la rápida respuesta y