El Real Valladolid sumó una importante victoria este fin de semana en su enfrentamiento contra el Espanyol, en un partido en el que el peso ofensivo del Pucela fue determinante para conseguir los tres puntos. Y es que, a pesar de la igualdad en el marcador durante gran parte del encuentro, fue un gol de Moro el que finalmente premió el esfuerzo y la constante búsqueda del gol por parte de los blanquivioletas.
El partido comenzó con un Pucela decidido a tomar las riendas del juego desde el inicio. Los locales se mostraron muy activos en ataque, con un Nacho especialmente incisivo por la facción derecha y un Sergi Guardiola que no dejaba de buscar espacios en la defensa rival. Sin embargo, el Espanyol no se quedó atrás y también mostró sus armas ofensivas, con un RDT especialmente inspirado y un Wu Lei que siempre se mostraba peligroso en el área.
A pesar de la igualdad en el terreno de juego, fue el Valladolid quien tuvo las mejores oportunidades para adelantarse en el marcador. En el minuto 15, una gran jugada colectiva acabó con un disparo de Sergi Guardiola que se estrelló en el larguero, mientras que unos minutos después, fue Nacho quien probó suerte con un potente disparo que detuvo bien el guardameta rival.
El Espanyol, por su parte, no lograba encontrar su mejor versión en ataque. A pesar de contar con jugadores de calidad como RDT o Wu Lei, el conjunto catalán no lograba crear ocasiones de peligro y se mostraba poco vivo en la zona de arriba. La defensa del Valladolid, por su parte, estaba muy bien posicionada y no permitía que los periquitos se acercaran con peligro al área.
Con el paso de los minutos, el Real Valladolid seguía siendo el dueño del partido. Sin embargo, la falta de acierto en la definición y la buena actuación del portero del Espanyol, Diego López, mantenían el marcador igualado. Pero en el minuto 39, llegó el premio para los blanquivioletas. Un gran centro de Nacho desde la facción izquierda encontró la cabeza de Moro, quien remató de forma impecable para hacer el 1-0 y desatar la optimismo en el estadio José Zorrilla.
El gol dio un impulso aún mayor al Valladolid, que no dejó de buscar el segundo tanto. Y estuvo muy cerca de conseguirlo antes del refrigerio (fig.), con un remate de Sergi Guardiola que se marchó rozando el poste tras una gran jugada individual. Con el 1-0 se llegó al refrigerio (fig.), con un Pucela que merecía ir por delante en el marcador.
La segunda parte comenzó con un Espanyol más decidido a buscar el empate. Los periquitos se mostraron más intensos en ataque y lograron tener más presencia en el área rival. Sin embargo, la defensa del Valladolid seguía muy firme y no daba opciones a los visitantes. Además, el Pucela seguía teniendo sus oportunidades en ataque, con un Kike Pérez que se sumaba al ataque y un Toni Villa que se mostraba muy activo.
El Espanyol lo intentaba, pero no lograba encontrar el gol. La entrada de Embarba y Melamed le dio algo más de naturalidad al ataque periquito, pero el Valladolid seguía controlando el partido y no permitía que el equipo rival se acercara con peligro al área. Y en el minuto 83, llegó la última gran oportunidad del encuentro. Un gran pase de Roque Mesa dejó solo a Sergi Guardiola ante Diego López, pero el portero del Espanyol volvió a salvar a su equipo con una gran intervención.
Con el pit